Los empresarios de alimentación actúan ante la obesidad infantil

 en Sala de prensa

Los hermanos Pau y Marc frente a la Fundación Gasol, dedicada a desarrollar iniciativas para reducir los índices de Obesidad Infantil.

*4 de cada 10 menores españoles presentan exceso de peso.

Según el informe de Unicef El estado mundial de la infancia 2019: alimentación y nutrición, el 35% de los menores españoles entre 8 y 16 años tiene exceso de peso, y  el 14 % sufre obesidad.  Las conclusiones del informe aluden a dos causas principales: la mala alimentación y el sedentarismo, unidos a la falta de educación en nutrición.

El informe, presentado el pasado 15 de octubre, ha contado con la colaboración de la Fundación Gasol, entidad creada por los hermanos Pau y Marc Gasol para luchar contra la obesidad infantil, un factor que viene determinado por el bajo nivel socioeconómico de los menores, según se extrae de su estudio Pasos (Actividad física, Sedentarismo y Obesidad en la juventud Española)

A mayor pobreza, mayor tasa de obesidad.

En el estudio Pasos han participado cerca de 4000 niños de toda España que han contestado a un cuestionario sobre su estilo de vida y actividad física. Las conclusiones son inequívocas: a mayor tasa de pobreza, mayor riesgo de sufrir sobrepeso.  La falta de formación es el factor clave de este sesgo socioeconómico.  “Los colectivos más vulnerables desconocen qué elementos están relacionados con la obesidad y tienen menos formación sobre la dieta y el estilo de vida que es más saludable”, explica en El País Nerea Martín Calvo, pediatra del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Obesidad y Nutrición.

La proliferación de productos procesados con exceso de azúcar, las técnicas publicitarias agresivas y la comida fastfood son factores que influyen en los hábitos de consumo de los menores, quienes se sienten tentados a consumir esos productos. En palabras de Gabriel González – Bueno, del comité español de Unicef, “La alimentación puede condicionar la salud de un niño durante el resto de su vida. “

La empresa española toma conciencia ante la obesidad infantil.

Las tasas de sobrepeso en la población infantil y adolescente se han multiplicado por 10 a nivel mundial en las últimas décadas. España no es el único país mediterráneo que ha abandonado su dieta sana y tradicional: Grecia, Malta e Italia la acompañan con un crecimiento constante desde 1990, según el estudio NCD Risk Factor Collaboration de 2017.

Son muchas las organizaciones internacionales que se preocupan por informar y advertir sobre este problema creciente que acorta la vida de las personas que la sufren en 2,6 años. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ha abierto recientemente una nueva línea de disuasión, recordando que cada español paga 265 euros anuales de impuestos para cubrir los gastos sanitarios derivados del sobrepeso.  La obesidad está relacionada con una mayor prevalencia de diabetes, hipertensión, colesterol alto o incluso distintos tipos de cáncer.

A principios de año, 398 empresas españolas del sector alimentario firmaron un convenio con el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social para comprometerse a reducir el azúcar añadido, las grasas saturadas y la sal de sus productos. Una iniciativa integrada en la estrategia NAOS para el fomento de una alimentación saludable y la práctica de la actividad física, que lleva en marcha desde 2005 y se consolidó en  2011 con la Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición.

El plan de colaboración para la mejora de la composición de alimentos y bebidas y otras medidas 2020 pretende implicar a todos los sectores y agentes de la sociedad, públicos y privados, para facilitar opciones más saludables de consumo, reduciendo en una media del 10% la sal, el azúcar añadido y las grasas saturadas de la composición de sus productos. El convenio ha sido firmado por empresas de diversos sectores: lácteos, platos preparados, aperitivos salados, refrescos,  néctares de frutas, bollería, galletas, cereales de desayuno infantil, entre otros.

Objetivos de reducción:

Sal: 14% en las patatas fritas,  16% en embutidos y preparados cárnicos, y un 5% en salsas.

Azúcares añadidos:   5% en bollería y 10% en néctares de fruta y bebidas refrescantes, entre otras medidas y productos en los que se utiliza como conservante (jamón cocido, mayonesa…)

Grasas saturadas: reducción del 10% en aperitivos salados y platos preparados, y un 5% en galletas, bollería y derivados cárnicos.

Regulación de la publicidad

Por otro lado, y dentro de esta misma iniciativa, el Código PAOS establece un conjunto de reglas éticas que guían a las compañías adheridas en el desarrollo, ejecución y difusión de sus mensajes de publicidad de alimentos y bebidas dirigidos a menores para evitar una excesiva presión publicitaria. Este código se reforzó en 2009 con un acuerdo de colaboración con los operadores de televisión que se comprometieron a exigir que los anuncios de alimentos y bebidas dirigidos a menores de 12 años o que se emitan en las franjas de protección reforzada de la infancia, cumplan con las normas establecidas.  En 2012, el nuevo Código PAOS se amplió a la publicidad dirigida a menores de 15 años a través de internet, medio en el que se ha incrementado significativamente la publicidad dirigida a adolescentes.

El Código PAOS ha sido suscrito por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (AUTOCONTROL), el sector de la distribución (ANGED, ASEDAS y ACES), la hostelería (FEHR) y la restauración (FEHRCAREM), como agentes estratégicos en la cadena de la alimentación.

Descarga los resultados preliminares del estudio PASOS de la Fundación Gasol en este link

Descarga el informe completo de Unicef Malnutrición, Obesidad infantil y derechos de la infancia aquí

Fuentes: Unicef, Aecossan, Fundación Gasol, El País

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